Motor de pila de hidrógeno, otra alternativa sostenible

Vivimos en una época en la que el ser humano parece estar despertando ante un futuro que demanda con urgencia medidas sostenibles. Y el mundo del motor sigue ofreciendo innovaciones interesantes, llegando incluso a una tasa del 0% emisiones de CO2. Hablamos, en este caso, del motor de hidrógeno, que, aunque para algunos sea un concepto totalmente nuevo, en realidad es algo en lo que se lleva trabajando casi un par de siglos.

Antecedentes

Allá por 1842, un físico galés llamado Wiiliam Grove logró revertir el proceso de electrólisis, produciendo electricidad y agua como resultado.

Más de un siglo después, en 1966, Salía al mundo la Electrovan de General Motors, una furgoneta provista de dos tanques, uno de hidrógeno líquido y otro de oxígeno también en estado líquido, que, combinados con un motor eléctrico, llegaba a ofrecer 100 km/h de velocidad, aguantando hasta los 200 km de autonomía.

Cuarenta y dos años después, en 2008, la empresa Honda sorprende al mundo con su FCX Clarity. Y en 2014 es Toyota quien basándose en el mismo sistema, saca el Mirai.

Por las mismas fechas, año arriba, año abajo, la casa Hyundai apuesta fuertemente por el hidrógeno fabricando el ix35 Fuell Cell, y en la actualidad pretende revolucionar el mercado con el Hyundai Nexo, un vehículo SUV futurista que ya circula por las carreteras de casi todo el mundo. Provisto de un motor eléctrico de 163 CV montado sobre sus ruedas delanteras, y tres tanques de hidrógeno situados en la parte posterior del coche, puede recorrer una distancia de 666 km y se carga completamente en cinco minutos.

Funcionamiento

El sistema, como ya hemos mencionado antes, se basa en la electrólisis. Los elementos de un compuesto químico son separados por medio de la electricidad, donde hay momentos de liberación y captura de electrones.

Desde un punto de vista estricto, se puede afirmar que el coche de hidrógeno es un coche eléctrico, sí. Pero con sustanciales diferencias. Si bien es cierto que el coche con pila de combustible tiene que enchufarse a la red eléctrica para repostar, el motor encargado de impulsar el vehículo es eléctrico. Una batería auxiliar bastante más pequeña que la de los coches eléctricos, suministra corriente eléctrica al propulsor, recuperando energía durante el proceso de frenado. Y en vez de las pesadas baterías de almacenamiento, se montan los depósitos de hidrógeno.

El hidrógeno es capaz de propulsar el vehículo de la siguiente forma: en primer lugar, el vehículo aspira oxígeno del exterior, filtrándolo y comprimiéndolo en la pila de combustible. Allí se mezcla con el hidrógeno, consiguiendo como resultado la electricidad y el agua. La electricidad va a la batería de almacenamiento y no directa al motor. Y el agua es expulsada por el tubo de escape.

Ventajas y desventajas

Como principal ventaja del motor de hidrógeno, tenemos su tasa de 0% emisiones, por lo que se considera un vehículo ecofriendly, lo cual supone los mismos beneficios que sus homólogos eléctricos e híbridos enchufables. Pero, a diferencia de estos, el repostaje será mucho más rápido y se podrá hacer en lugares muy parecidos a las gasolineras, llamados hidrogeneras. El tema de las baterías también es un elemento a tener en consideración, ya que al ser de bastante menor tamaño en los motores de hidrógeno, el almacenaje y futura acumulación de los residuos procedentes de las mismas será inferior.

En cuanto al precio del combustible, actualmente el hidrógeno está por debajo de los 10€/kg. Por lo que teniendo en cuenta que el consumo medio de este tipo de motores es de 0,9 kg/100 km., se podría recorrer esa distancia por menos de 10€. Lo que, comparado con el precio de la electricidad que, al menos, en nuestro país está llegando a límites astronómicos, puede considerarse algo aceptable.

Sin embargo, el consumo en el vehículo impulsado por hidrógeno es mayor que en el eléctrico, ya que la eficiencia de su motor es menor. Eso, y la falta de hidrogeneras en la actualidad, son los principales inconvenientes del vehículo de hidrógeno.

Por todo esto, podemos determinar que, aunque el hidrógeno sea una buena solución de sostenibilidad, no parece que vaya a desplazar a las otras alternativas en el mercado. Si bien es cierto que este tipo de motor es más ideal para vehículos de gran tamaño destinados a recorrer grandes distancias, los híbridos enchufables y eléctricos parecen más aptos para el uso habitual en la ciudad.

Recent Posts
Cambio idioma »