Las cinco claves para elegir el neumático para tu coche

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Hace algunos meses, hablábamos en este blog de que el automóvil está cambiando. Hay, sin embargo, algo que no está previsto que varíe ni siquiera a largo plazo: el neumático es el elemento más importante de la seguridad de un vehículo, ya que se trata del único que está en contacto con el suelo. Por eso resulta fundamental asegurarse de que se encuentran siempre en perfecto estado, con las presiones indicadas por el fabricante del coche, y que los que montamos se adecúan a las características del vehículo, al tipo de uso, al clima y al tipo de conducción. A continuación damos cinco aspectos a tener en cuenta cuándo cambiar los neumáticos de tu coche, y qué criterios seguir para elegir los nuevos.

 

  1. Desgaste del neumático

La profundidad del dibujo del neumático es el criterio principal a la hora de decidir cuando cambiarlo. La normativa obliga a hacerlo cuando la huella es de 1,6 mm o menos, aunque lo recomendable es hacerlo mucho antes, como mínimo cuando está en 2 mm. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, en muchas ocasiones, deficiencias en los sistemas de dirección o de suspensión pueden provocar que el desgaste del neumático no sea uniforme y que la banda de rodadura presente zonas sin dibujo (o peor, con los filamentos de la carcasa a la vista), mientras otras mantienen el mínimo exigido. Por otra parte, también hay que tener en cuenta que no haya bultos que delaten una rotura interna, o que el caucho no esté envejecido (cristalizado) a causa de haber estado muy expuesto a climatología adversa.

  1. El tipo de vehículo

Poca gente tendrá la tentación de montarle las ruedas de un SEAT Ibiza a un Mercedes-Benz Clase S, pero en ocasiones las diferencias entre un neumático y otro son más sutiles para el ojo no experto, y podemos poner en peligro nuestra seguridad. Además de las medidas, es necesario tener en cuenta el código de velocidad y el índice de carga del neumático, señalados en la ficha técnica del vehículo, para asegurarnos de que podemos utilizarlo del modo que la marca tenía previsto cuando lo desarrolló.

  1. El tipo de uso

Probablemente, un agricultor de Jaén tendrá unas necesidades diferentes a las de una ejecutiva de Vigo, aunque los dos conduzcan un Land Rover Discovery. La mayoría de los fabricantes desarrollan neumáticos con dibujos, compuestos y estructuras que se adaptan mejor a unas circunstancias (un camino embarrado, por ejemplo) que a otras (asfalto seco y liso de una autovía). Por eso la elección no debe centrarse en la rueda que más nos guste, o en la mejor oferta, sino en la que mejor se adapte al tipo de carreteras por donde vamos a conducir habitualmente.

  1. El tipo de conducción

Relacionado con los dos puntos anteriores, los usuarios a quienes les gusta practicar un tipo de conducción deportiva pueden no encontrarse cómodos con unos neumáticos pensados para reducir el ruido de rodadura e incrementar la eficiencia mientras se circula. En muchas ocasiones, los

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