La crisis de los semiconductores

Por todos es sabido que los automóviles actuales precisan de una gran cantidad de chips, microchips o semiconductores. Más exactamente, un coche de los de hoy en día puede llegar a necesitar hasta 14.000 semiconductores para su fabricación.

La falta de provisión de estos materiales está haciendo mella en la industria del automóvil, de tal forma que comparte un coche nuevo ahora mismo puede demorarse hasta seis meses. Esta situación no tiene visos de mejorar hasta por lo menos el próximo verano.

Por ello, empresas como Seat, por ejemplo, ha pactado con los sindicatos un ERTE en su planta de Martorell (Barcelona) desde el mes pasado hasta el 31 de junio de 2022, indicio de que los fabricantes se están preparando para otro año duro para el sector.

Esta situación propicia, por un lado, que una industria ya tocada por la crisis del Covid-19, no acabe de levantar cabeza, sumando unas ventas inferiores al mismo periodo del año 2019. Esto no es una buena noticia para la economía de grandes firmas que fabrican en países como el nuestro, que es el segundo productor de Europa y octavo del mundo. Uno de cada cuatro vehículos vendidos en España se fabrica aquí.

La falta de chips azota las plantas españolas con la pérdida de más de 130.000 vehículos

El grupo Volkwager tiene plantas de producción en Navarra y, como hemos indicado, Martorell; Stellantis fabrica en Vigo, Zaragoza y Madrid; Renault en Palencia y Valladolid; Mercedes-Benz en Vitoria; Iveco en Valladolid y Madrid, y Ford en Almussafes.

La Asociación Europea de Componentes de Automóviles (Clepa) estima que la escasez de chips ha retrasado ya la fabricación de 500.000 coches solo en Europa.

Para tratar de paliar la situación y prepararse para similares crisis futuras, la Comisión Europea ha anunciado un plan de creación de un nuevo sistema de fabricación propia de chips para seguir manteniendo la competitividad del viejo continente en el sector del automóvil. El objetivo es pasar de un 10% de fabricación actual a un 20% para 2030.

Sin embargo, no todo son malas noticias. En contrapartida, esta crisis empuja al consumidor a adquirir vehículos de ocasión, lo cual favorece la economía de talleres, compraventas, suministradoras de recambios, etc. Sectores que también intentan alzar vuelo tras la pandemia.

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